domingo, 23 de octubre de 2011

 
 



A mí no me hables de la belleza de un cuerpo
en superficie.
Yo he visto los órganos que ciñen nuestras entrañas.
Hoy he aplastado un hígado entre mis manos
cubiertas de látex.

A mí, que os he tocado desde dentro,
no me vendáis la piel que os cubre,
vuestro páncreas tiene el mismo color
en cada cuerpo. Vuestra vesícula
es verde sin importar la causa de la muerte.

A vosotros, digo, os veo sin vida
en una mesa de disección. Después volvéis a casa.

Lo que veo por la calle son cádaveres:
futuras clases
de anatomía.




(Texto y dibujo Miguel Rual)


14 comentarios:

  1. Muy bueno muy bueno, ahora me siento raro por dentro.

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  2. Exquisitos versos, dignos de algún médico forense o de un Hannibal Lecter visionario. Al final solo el alma de las palabras nos salva.

    Saludos :)

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  3. Nunca hay que perder de vista el futuro...

    Interesante poesía, siniestra, metafóricamente bella.

    Saludos

    J.

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  4. Buena aproximación a Gottfried Benn, al que me imagino habrás leído.

    Un saludo

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  5. Nunca había oído hablar de él, pero he estado leyendo algo y creo que me va a gustar! Gracias!

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  6. GUAU thats all i can say
    q copadito q sos miguel

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  7. Te deja el cuerpo revuelto.
    Me ha encantado.

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  8. Ay, ¿por qué no te conocía?
    Este poema es puf... los que cogemos el costotomos lo sabemos.

    Un saludo.

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